Un día de clase, después del descanso, vino Olaia y Patricia a contarme que habían estado informándose sobre el voluntariado en el colegio público Andrés Muñoz Garde (un centro de educación especial en el que queríamos participar haciendo voluntariado).
Me comentaron que había muy pocas plazas (ocho en concreto) y que debía apremiarme mandando un correo para confirmar mi interés y participación en dicho voluntariado.
En cuanto llegué a casa escribí el correo y al día siguiente obtuve respuesta. Me dijeron que justo había llegado a tiempo y, que conmigo, se completaba el cupo de plazas.
Al día siguiente en la Universidad se lo dije a "mis chicas". Estábamos todas emocionadísimas y con ganas de empezar ¡YA!
No hay comentarios:
Publicar un comentario